¡NAVIDAD SIN ENGORDAR ES POSIBLE!
  • 23 de Dic, 2019

¡NAVIDAD SIN ENGORDAR ES POSIBLE!

Cómo prevenir los “estragos” de las fiestas en nuestro cuerpo

La Navidad suele ser una peligrosa compañera de viaje para mantener nuestro peso ideal. Las comidas y cenas se multiplican y es muy difícil no caer en la tentación. Lograr mantener nuestro peso entre tanto exceso es difícil, pero hay diversas precauciones que podemos tomar para no acabar con esos kilos de más que parecen formar parte de las tradiciones navideñas.

En 10 estètica queremos ayudaros a que celebréis la Navidad sin engordar, conociendo los alimentos “más peligrosos” y siguiendo unas sencillas normas que os contamos a continuación.

¡Tomad nota para evitar consumir poco o nada de la siguiente lista de los 10 alimentos que son “LO PEOR DE LO PEOR”!

Foie o Paté: Alimento que solemos usar para incluir en platos navideños y que tiene un alto contenido en grasas que incrementa su valor calórico. Posee proteínas pero debemos moderar su consumo por ser ante todo, fuente de grasas saturadas.

Mahonesa: Es muy habitual que en Navidad se utilice mahonesa para acompañar diferentes platos. Este alimento si bien tiene vitamina E y grasas buenas, también tiene un alto contenido en colesterol y calorías, por lo que no podemos abusar de este ingrediente que está compuesto en un 90% por grasa.

Refrescos: Alimento rico en azúcares simples y otras sustancias no nutritivas para el organismo, por lo tanto, estaremos bebiendo azúcar y calorías vacías únicamente.

Polvorones: Un polvorón no nos hará engordar, pero debemos ser moderados ya que se trata de un alimento compuesto por casi un 40% de materia grasa.

Mazapanes y Turrones: Son una combinación muy “peligrosa” de azúcares y grasas que, combinados con otros nutrientes, estimulan el deseo de seguir comiendo. Poseen una muy alta densidad calórica por lo que deben consumirse con muchísima moderación o evitarse.

Embutidos grasos: Los fiambres y embutidos siempre son habituales entre los platos de Navidad, ya sea como aperitivos o como entrantes. Debemos moderar el consumo ya que además de grasas saturadas y colesterol, contienen alta cantidad de sodio en su composición (pudiendo provocar hipertensión o enfermedades del corazón).

Bebidas alcohólicas: El consumo de alcohol aporta calorías vacías e incide sobre nuestro sistema nervioso central, por lo que podemos consumirlo pero con mucha moderación. Una copa de vino tinto en las comidas sería la opción más saludable y el consumo de destilados mezclados con refrescos, la peor.

Nata: A muchas salsas, postres y demás preparaciones de navidad se suele agregar nata, pero debe limitarse al máximo ya que es un alimento concentrado en grasas saturadas y que también aporta colesterol con muchas calorías.

Bombones: Al igual que los mazapanes, también son una combinación “tentadora” de azúcar y grasas que no nos saciarán, nos activarán la necesidad de comer más y nos aportaran una gran cantidad de calorías (476 kcal. por cada 100 gramos)

Jaleas y Mermeladas: Son una fuente de azúcares simples, que siempre debe incluirse en pequeñas cantidades y en lo posible, combinarse con alimentos más nutritivos. Su efecto es energético inmediato pero nos sobrecarga de calorías vacías únicamente.

 

                                                                            DESMONTEMOS FALSOS MITOS...


1. Es mejor llegar a la cena en ayunas: ¡FALSO! No comer nada durante el día te provocará un hambre excesiva y arrasarás con toda la comida. Mejor llega con un apetito moderado.
2. Las sopas son ideales para aguantar: ¡FALSO! Generalmente las sopas y cremas navideñas son muy altas en grasas y te aportan muchas calorías. Desgrásalas bien antes de calentarlas.
3. Mejor palitos en lugar de pan: ¡FALSO! Algunos de estos alimentos empaquetados llevan grasas. Es preferible que acompañes la cena con una pieza de pan integral.
4. El vino tinto no engorda: ¡FALSO! El vino tinto es algo más ligero que el blanco, pero también aporta una buena cantidad de azúcares y calorías.
5. Hay postres menos calóricos: ¡FALSO! Los pasteles, helados y dulces varían de características, pero todos son auténticas bombas calóricas. Como postre consume preferentemente frutas con yogurt desnatado y algún fruto seco (2 ó 3 nueces).

 

                                                                                              TRUCOS “ANTIGRASA”

1. ELIMINA LAS GRASAS: Antes de cocinar las comidas navideñas, retira la piel del pavo, el tocino de la carne y la grasa de los caldos.
2. ELIGE GRASAS INSATURADAS: Prefiere el aceite de oliva y los pescados azules en lugar de las grasas saturadas como las animales y la mantequilla.
3. REEMPLAZA LAS YEMAS: Usa dos claras de huevo por cada yema en las recetas de tortillas, salsas o merengues.
4. REDUCE LA CANTIDAD DE SAL: Evitarás así la retención excesiva de líquidos y la hipertensión.
5. NO OLVIDAR: Beber como mínimo dos litros de agua y dormir 8 horas al día.


6. CONSUME FIBRA VEGETAL: Los alimentos altos en fibra, como los vegetales verdes y los cereales integrales, arrastran en el intestino el exceso de grasa ingerido esos días.
7. CONTINÚA CON TU RITMO HABITUAL DE COMIDAS: Este ritmo ha estabilizado el peso de cada persona y no es momento para realizar ayunos o comenzar una nueva dieta. Lo más saludable es hacer tres comidas diarias, un tentempié a media mañana y otro a media tarde. Cambia los alimentos procesados por los frescos, los refrescos y zumos por el agua natural, los dulces y postres por frutas y yogurt y el café por infusiones.
8. EVITA PICOTEAR ENTRE HORAS: Evita al máximo tener “tentaciones” en tu nevera o despensa.
9. EMPIEZA EL DÍA HACIENDO EJERCICIO MODERADO: basta con 45 minutos de ejercicio matutino para que nuestra inclinación por la comida disminuya.
10. PÉSATE DOS VECES POR SEMANA: Es la manera de ir controlando el aumento de peso y poder pararlo a tiempo.
11. DESAYUNA FRUTA ÁCIDA: Siempre después de un día de excesos, en la comida o en la cena, desayuna fruta depurativa (piña, kiwi, pomelo, naranja,...) al día siguiente. A media mañana toma una infusión drenante con tomillo y almuerza con normalidad.


Y DURANTE LAS COMIDAS “ESPECIALES”, las siguientes pautes te ayudarán a no comer más de la cuenta.


• No piques nunca del centro de la mesa.

Es mejor servirse una ración en un plato, de manera que el cerebro controle la cantidad de comida que se está tomando. Si se consumen los alimentos de un cuenco o un plato del centro, siempre se tiende a comer en exceso sin ser conscientes.

• Procura empezar por las proteínas.
Éstas estimulan las hormonas de la saciedad. Un aperitivo de jamón ibérico, marisco, mejillones o queso bajo en grasa hará que después se tenga menos apetito y se evitará comer en exceso y la tentación de los dulces.

• Acompaña con mesura.
Sé moderada con las salsas, guarniciones y todo lo que no sea esencial, porque aumentan enormemente la cantidad de calorías.

• Disfruta más allá de la mesa.
Come despacio, saborea cada bocado, piensa que una comida para ser “festiva” no debe ser pesada.

 

                                   En definitiva...¡más calidad que cantidad y a disfrutar de las fiestas y la familia!

 

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